He pedido perdón muchas veces, y siempre me perdonaron. Lo curioso es que nunca aparté un tiempo para hablar conmigo mismo y decirme bien a la cara, que lo siento, por todas esas veces que no pude aunque quise. Por todas esas veces que me fallé a mí mismo. Por todas y cada una.
QUE TARDE
-
Que tarde
más hermosa.
Qué dulce
es esta brisa
que acaricia
sin prisa
la piel
de cada cosa.
Se ha detenido,
ociosa,
la mirada
indecisa
y asoma
la sonris...
Hace 2 semanas



No hay comentarios:
Publicar un comentario