En la vida diaria: a veces nos quedamos solo mi dolor y yo, nos contemplamos con desgane, has lo que tengas que hacer parece que nos decimos, y si me ocurre entonces a donde se podrá ir sin ningún modo, nos quedamos solo y nos miramos de reojo, hay una como amargura en ambos, si, estamos aquí conviviendo, pero no pasa nada, me hace cambiar mi vida, pero no es insoportable, en cambio el estoy seguro, necesita movimiento y le estoy decepcionando, el desanimo, la depresión, las molestias incluso no duran demasiado, no tiene un desenlace cuando nos quedamos solos, nos aburrimos.
ROMANCE DE LOS VANOS ENCUENTROS
-
No preguntes quién pone en este canto
un alma destinada al sufrimiento
y un pobre corazón que te ama tanto.
*I*
Bronces de las ocho y media
nos llaman...
Hace 2 días



No hay comentarios:
Publicar un comentario