sábado, 1 de octubre de 2011

Un rayo de sol.

No había podido escribir debido a unos incidentes que cambiaron completamente mi vida, una separación que era por demás esperada, el no estar con mi hijo y el reencontrarse con las cosas que le van poniendo el toque divino a nuestro camino me hizo alejarme un poco de aquí, pero estamos de regreso, esta vez con mas fuerza que nunca, ahora que encontré un nuevo comienzo vamos a darle la debida importancia a la vida, ahora si estamos completos.

No deje un amor claro que no, deje las cosas malas que había en el camino, las piedras que se van quedando en el zapato ya van saliendo, solo di la libertad que tenían las cosas, lo único que espero es tener a mi hijo conmigo, aun que se que tarde o temprano pasara, solo sigo sonriendo y tratando a las cosas como se merecen, ahora que encuentro el sentido a todo lo que esta pasando me doy cuenta que soy a toda madre, que si me gusta hablar conmigo, pero me interesan mas las personas a mi lado, me importa sonreír y saltar todo el tiempo como si tuviera a las integradas para llegar a la luna de un brinco, en fin estamos de vuelta y espero que todo siga así, justo como quería, feliz por lo que soy y por lo que seremos.


Por el pedacito de sol que me toca, gracias.

2 comentarios:

Helen dijo...

Que bueno que te tomas las cosas de esa forma, tan esperanzadora y fuerte. Sigue siempre así :)

H e l e n a... dijo...

Valiente... así te nombraría yo.
A seguir, que es lo siempre nos queda, con esas mismas ganas.
Y con la nunca faltante sonrisa de todos los días.

Un abrazo fuerte.
(: